Crecen dudas sobre reunión de Trump Jr. y abogada rusa en 2016

Donald Trump, Donald Trump Jr. y Jared Kushner.

por Staff

Parece que la trama tras la elección presidencial en Estados Unidos nunca se detendrá. Y un elemento más que representativo del nivel de intriga a que ha llegado el tema habla de la presencia de un antiguo espía soviético en el encuentro llevado a cabo en junio de 2016 entre Donald Trump Jr. y la abogada rusa Natalia Veselnitskaya.

Luego de trascender la reunión de uno de los hijos de Donald Trump con la mujer, ligada al gobierno del país asiático, ahora se da a conocer que en el encuentro no sólo habrían estado ellos dos, el entonces jefe de campaña de Trump padre, Paul Manafort, y el yerno del actual mandatario estadounidense, Jared Kushner, sino también Rinat Akhmetshin, un lobista con doble nacionalidad que llegó a ser parte de la Inteligencia de la Unión Soviética.

Y aunque se trató de deslindar a Veselnitskaya del gobierno ruso, el tema del encuentro (hallar información para dañar a la otra aspirante a la presidencia, Hillary Clinton), y los correos enviados para organizar la cita, generan más dudas que certidumbre.

De hecho, Alan Futerfas, abogado del hijo de Trump, ha dicho que había en el lugar, además de un traductor, un “amigo” de quien había impulsado el encuentro, el cantante Emin Agalarov. Sin embargo, de esta segunda persona no aclara si es Akhmetshin, definido como un operador político y cabildero de alto nivel de Washington.

Y al más puro estilo de las novelas de espionaje, también ha trascendido que la abogada rusa buscaría, en nombre del gobierno ruso, acabar con el acta Magnitsky, una ley de 2012 que penaliza a 18 funcionarios rusos relacionados con la muerte del abogado y activista Sergei Magnitsky, en 2010.

El “affair” Estados Unidos-Rusia parece que no terminará pronto.

Esta ley prohíbe a dichos funcionarios entrar a Estados Unidos o a su sistema bancario, y Rusia quiere que sea desechada, por lo que suspendió un programa de adopción de niños rusos en Estados Unidos. Esto habría motivado el intercambio de información.

En cuanto a Akhmetshin, emigró a Estados Unidos en 1991, tras la caída de la Unión Soviética. En su país natal fue parte del Ejército Rojo y trabajó en contrainteligencia militar. En 2009 se hizo ciudadano norteamericano y desde 2016 busca echar abajo la ley Magnitsky.

Por ahora la trama detrás del citado encuentro va en este punto, y la presencia de un agente ruso ha generado más polémica, pues para el congresista demócrata Adam Schiff, la situación “pinta un retrato consistente de ocultamiento y engaño en lo que se refiere a las reuniones de la campaña con funcionarios rusos y sus intermediarios”.

Mientras tanto, la Casa Blanca intenta minimizar el alcance de la reunión e intenta normalizar la comunicación entre el hijo del presidente y personajes como Jared Kushner, con personas cercanas al Kremlin.

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