
El destino de los Pericos de Puebla y todas las franquicias poblanas a lo largo de la historia parece estar marcado siempre por los Diablos Rojos del México.
No es un camino fácil, es el más complicado que puede existir en la Liga Mexicana de Verano porque se trata de la franquicia más exitosa y más ganadora en los 100 años de historia del circuito.
Le pasó en los viejos tiempos a los viejos Pericos, a los Ángeles de Puebla a mediados de los 70’s cuando se instauraron los juegos de postemporada, hasta que los Ángeles Negros se sacudieron el dominio en 1986, y lograron ajustar hasta cierto punto viejas cuentas.
Pero a estos Pericos, en esta nueva etapa desde el año 2000 a la fecha, en su primer playoff en el 2003 le tocó encontrarse con los Diablos, y aunque batallaron como guerreros, terminaron sucumbiendo en siete partidos, todavía con el recuerdo de aquel batazo de Arredondo que se llevó Daniel Fernández lanzándose de cabeza hacia al frente. Para algunos la bola tocó terreno, pero poco tiempo después “El Travieso” nos juró y perjuró que la tomó de aire.
Después de ese capítulo se volvieron a ver las caras hasta el 2011 donde los Diablos mantuvieron su hegemonía ganando la batalla en seis juegos.
La final fue otra historia. Con el cambio constante de divisiones de los dos, al fin en 2014 les tocó estar cara a cara en una batalla por el título. Diablos como monarca norteño, Pericos como campeón del Sur.
Los verdes llegaban bien con una enorme recuperación desde que Joe Álvarez tomó el tiempo. Había esperanzas de realizar una buena serie y más con la ventaja de la localía, pero aparecieron los errores y esos imponderables del beisbol y Diablos se llevó los dos -como hizo Saltillo en 2010- y terminó rematándolos en la capital con aquel jonrón del “Harpe” Gamboa.
Una más en la frente.
De ahí se volvieron a encontrar en la inusual segunda campaña de 2018, donde los Diablos liquidaron a los Pericos, que eran dirigidos por el hoy manager rojo Lorenzo Bundy, en cinco partidos.
Después de la pandemia -2021-, se implementó la calificación de seis equipos y el avance de mejor perdedor a la segunda fase, y Pericos hizo gala de ese benefició en el 2022 cuando cayó por primera vez en una serie de postemporada contra Yucatán en seis partidos, y al ser el rival derrotado que más lejos llegó, se metió a la segunda ronda.
Para mala fortuna, otra vez se encontró a Diablos que decidió rápido la situación con una barrida de cuatro partidos.
Al año siguiente de nueva cuenta, Pericos alargó una serie que tuvo todo para ganar, a siete partidos su batalla contra el Águila, y después de estar arriba 3-0 y perder los 4 siguientes, avanzó de nuevo por el beneficio del nuevo reglamento de competencia.
Sí, y como el mejor perdedor o menos malo, en el camino se encontró de nuevo con el mejor calificado, los Diablos Rojos del México.
La empresa parecía imposible, pero ese equipo de la mano del Güero Gastélum sacó la casta con un pitcheo encabezado por Gabriel Ynoa y una ofensiva comandada por Dany Ortiz, Chris Carter y un Leo Germán que se erigió como el héroe en par de partidos, los verdes se sacudieron la malaria y eliminaron al súper favorito por primera vez en la historia de la franquicia llamada Pericos.
Lo demás fue pan comido. Ese equipo milagroso se inspiró para liquidar y vengarse de la afrenta de un año antes, a los Leones en 5 juegos con aquel imparable en entradas extras de Miguelito Guzmán, para coronarse del Sur, meterse a la Serie del Rey, donde se levantó de un 0-2 para ganar los cuatro siguientes y arrebatar la gloria a los Algodoneros de Unión Laguna.
La venganza llegó la campaña anterior, donde ese poderoso equipo rojo se despachó en cinco juegos en la primera fase a los Pericos, que pasaron como el sexto del Sur, apenas jugando un partido por encima de los .500, para acabar a la primera de cambio con el campeón defensor.
En 2024 la historia parece repetirse. La campaña de Pericos, hay que reconocerlo, fue la peor en muchos años, porqué, aunque avanzó cuarto, su marca de 44-47 no es nada de lo que se pueda presumir, pero la competencia es así y se logró avanzar a playoffs.
Con la eliminación de Leones y Veracruz por limpia, los Pericos tenían doble opción para avanzar por tercera vez en cuatro años como el mejor derrotado a la siguiente fase: ganar un partido o que las otras dos series terminaran como acabaron.
La mejor posición garantizaba a los verdes pasar, incluso sin ganar un juego y acumulando 8 derrotas en fila, pero no fue así, sacaron la casta y alargaron la serie al quinto duelo que se jugará este jueves en Puebla.
Los Pericos siguen vivos, pero el destino los tiene nuevamente a un paso de enfrentar por cuarta campaña consecutiva y tercera en una segunda fase, a los Diablos Rojos del México, actual campeón y de nueva cuenta el mejor equipo de la temporada.
Otro duelo así, parece inevitable. Lo único que salvaría a Pericos es meterle los tres siguientes a los Piratas para meterse como ganador de la serie y en lugar de medirse a Diablos, se encontraría con los Guerreros de Oaxaca que están que no creen en nadie.
Así que ni para donde hacerse.
En verdad, esto no tiene vuelta de hoja, termine cuando termine la actual batalla entre Pericos y bucaneros, el destino nuevamente de los Pericos se llama Diablos Rojos del México.
La ventaja es que, quien logra superar ese escollo, se convierte en el más firme candidato para pelear por el título, como sucedió en 1986, donde los Ángeles Negros eran superior, y en 2023 donde los Pericos dieron el campanazo.
Como en aquellos se ve difícil, más no imposible, aunque primero lo primero, porque Campeche buscará rematar de una vez por todas, porque concretamente prefiere encontrarse en la segunda ronda con los Guerreros y no con los Escarlatas.
Ni hablar, las cartas parecen echadas, y el destino otra vez pinta colorado.