Acusan a unidad de élite norcoreana por el histórico hackeo de 6.360 millones de dólares a Binance

La plataforma Binance sufrió el mayor robo de criptomonedas registrado hasta la fecha tras la sustracción de aproximadamente 6360 millones de dólares de sus carteras digitales. Empresas de inteligencia en blockchain como TRM y Chainalysis atribuyen el ataque con gran certeza a TraderTraitor, una unidad de élite de piratería informática de Corea del Norte. Ante el incidente, Binance suspendió temporalmente los retiros, aclaró que los depósitos no se vieron afectados y se comprometió públicamente a cubrir la totalidad de las pérdidas de sus usuarios.

En respuesta a la crisis, la compañía informó que logró congelar cerca de 3000 millones de dólares en activos mediante la colaboración con diversos socios de la cadena de bloques y ya inició el proceso de recuperación de los fondos. Respecto al origen de la vulnerabilidad, las investigaciones preliminares de Binance sugieren que el ataque pudo comenzar a través de una computadora portátil comprometida, aunque analistas externos de ciberseguridad señalan fallas graves en los controles de aprobación y el posible uso de un token de acceso total sin caducidad.

El portavoz oficial de Binance evitó confirmar directamente la autoría de Pyongyang y se limitó a declarar que trabajan estrechamente con las autoridades para llevar a los responsables ante la justicia. Por su parte, el fundador y accionista de la firma, Changpeng Zhao, recurrió a la red social X para asegurar que los fondos están a salvo y exigir que se proteja a los clientes. El propio Zhao dejó la dirección ejecutiva en 2023 tras declararse culpable de cargos de lavado de dinero, antes de recibir un indulto del presidente estadounidense Donald Trump en 2025.

Este modus operandi coincide con ataques previos atribuidos a Corea del Norte por el FBI, como el hackeo de 1500 millones de dólares a la plataforma Bybit el año pasado. De acuerdo con expertos internacionales y agencias de inteligencia, el régimen de Pyongyang ha recurrido al robo masivo de activos virtuales como una estrategia sistemática para evadir las sanciones de la ONU, obtener divisas extranjeras y financiar tanto su programa nuclear como su debilitada economía interna.

Salir de la versión móvil