Al menos 64 personas han fallecido y 58 han resultado heridas tras un grave accidente ferroviario ocurrido a las 8:54 horas de este miércoles provincia de Toledo, en el centro de España, donde un tren AVE de Renfe que se dirigía a Sevilla embistió por la parte trasera a un convoy de Iryo que se encontraba detenido en la vía.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, elevó la cifra inicial de víctimas tras confirmarse 40 decesos en el tren de Iryo y 24 en el de Renfe, advirtiendo que el número de muertos podría aumentar debido a que los equipos de emergencia aún inspeccionan los vagones.
El fuerte impacto causó el descarrilamiento de dos vagones del tren estacionado, los cuales cayeron por un barranco, provocando la suspensión total del servicio ferroviario en esta línea de alta velocidad. En el momento del choque, el AVE transportaba a 378 pasajeros y el convoy de Iryo a 147 viajeros, además de la tripulación; entre los afectados se encuentra la exministra Fátima Báñez, quien permanece desaparecida, mientras que los heridos graves están siendo evacuados a hospitales de Toledo y Ciudad Real, los cuales han suspendido cirugías no urgentes para priorizar la emergencia.
Las autoridades del Gobierno español calificaron el hecho como inexplicable, ya que el tren en movimiento había recibido la orden de avanzar con normalidad antes de encontrarse con el vehículo detenido. Actualmente, la policía y los técnicos del comité de investigación de accidentes están interrogando al operador del centro de control que regulaba el tráfico de la vía en ese momento para descubrir si el accidente se debió a un error humano o a una falla en el sistema.
El Gobierno de Castilla-La Mancha activó el nivel 2 del Plan Territorial de Emergencia (Platecam), desplegando un puesto de mando avanzado en la zona junto a efectivos de rescate, bomberos y unidades caninas. A la operación se han sumado alrededor de 200 elementos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y equipos forenses del Servicio de Criminalística de la Guardia Civil para agilizar la recuperación e identificación de los cuerpos.
La tragedia ha paralizado la actividad pública en el país, motivando la suspensión de las agendas de los miembros del Gobierno, del presidente Pedro Sánchez y de los principales líderes políticos, así como la cancelación de los actos de la precampaña electoral y las protestas agrarias programadas. En señal de duelo y solidaridad, la Casa Real expresó su consternación por los hechos, mientras que las comunidades autónomas de Andalucía y Extremadura han decretado de forma oficial tres días de luto.

