Ciudadano japonés devuelve a México antigua máscara mesoamericana

Por: Felipe R. Neri

Una máscara antropomorfa de origen mesoamericano regresará a México después de permanecer durante décadas fuera del país. La pieza fue entregada voluntariamente el 10 de septiembre de 2026 a la Embajada de México en Japón por un ciudadano japonés que solicitó mantener su identidad en reserva. El objeto, adquirido en Francia, será trasladado posteriormente a territorio mexicano para quedar bajo resguardo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

De acuerdo con el análisis preliminar realizado por especialistas, la escultura corresponde al periodo Preclásico Tardío, entre 700 y 230 antes de nuestra era. Sus características morfológicas, estilísticas y de manufactura permiten asociarla de manera preliminar con la región norte del actual estado de Guerrero. La pieza está elaborada en una piedra de apariencia blanquecina, identificada preliminarmente como cuarcita, aunque serán necesarios estudios físicos para determinar con mayor precisión su composición y procedencia.

La máscara representa un rostro humano con ojos ovalados, nariz ancha y puntiaguda y labios prominentes. También presenta cuatro perforaciones: dos ubicadas en la parte superior de la cabeza y otras dos en los lóbulos de las orejas. Los especialistas identificaron evidencias de diversas técnicas de elaboración, entre ellas abrasión, percusión, perforación, ranurado y pulido.

El recorrido de la pieza fuera de México se remonta al menos a 1980, cuando fue vendida a una galería de arte ubicada en Tokio, Japón, después de haber llegado previamente a Francia. El ciudadano japonés la adquirió en 2023 y la conservó debido a su valor estético, pero posteriormente decidió devolverla al considerar que debía regresar a México. La entrega fue presentada como un acto voluntario y el propietario pidió permanecer en el anonimato.

La restitución tiene además relevancia para la cooperación internacional en materia de protección del patrimonio arqueológico. Autoridades mexicanas señalaron que se trata de la primera devolución voluntaria de un bien arqueológico mexicano realizada desde Japón. El procedimiento cuenta con la participación de la Embajada de México en Japón, la Secretaría de Relaciones Exteriores y distintas áreas jurídicas y técnicas del INAH.

Una vez que la máscara llegue a México, especialistas realizarán un examen detallado para confirmar sus características, materiales, autenticidad y posible filiación cultural. Esto resulta especialmente importante debido a que un supuesto certificado que acompañaba la pieza la identificaba como una máscara teotihuacana del periodo Clásico y elaborada en jade, datos que deberán contrastarse mediante estudios científicos. Por ahora, las autoridades esperan concretar su repatriación durante las próximas semanas.

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