Crece la tensión en Estados Unidos tras muerte de migrante colombiano en operativo de ICE

Crece la tensión en Estados Unidos tras muerte de migrante colombiano en operativo de ICE
  • Publishedjulio 14, 2026

Por Daniela Garcia Romero.

  • La muerte de un migrante colombiano durante un operativo de ICE en Maine desata protestas y exige una investigación.

La muerte de un ciudadano colombiano durante un operativo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) provocó una ola de manifestaciones en el estado de Maine y reavivó el debate sobre el uso de la fuerza por parte de las autoridades migratorias de Estados Unidos. El caso es investigado por instancias federales y estatales mientras crecen las exigencias de transparencia.

El fallecido fue identificado como Joan Sebastián Durán Guerrero, de 26 años. De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional, un agente abrió fuego después de que el conductor presuntamente intentara escapar en su vehículo y representara una amenaza para la seguridad de los oficiales. Sin embargo, testigos y autoridades locales han cuestionado esa versión, al señalar que no existen grabaciones de cámaras corporales que permitan esclarecer lo ocurrido.

La controversia aumentó luego de que el senador Angus King informara que Durán Guerrero no era el objetivo principal del operativo migratorio. Además, organizaciones civiles aseguraron que el colombiano contaba con permiso de trabajo vigente, por lo que solicitaron una investigación independiente para determinar si el uso de la fuerza fue justificado.

Tras el incidente, decenas de personas se concentraron en Maine para exigir justicia y reclamar cambios en las políticas de detención migratoria. En respuesta a los recientes hechos ocurridos en Maine y Texas, ICE anunció la suspensión de la mayoría de las detenciones de vehículos relacionadas con operativos migratorios mientras se revisan los protocolos de actuación.

El caso ha generado reacciones tanto en Estados Unidos como en Colombia y vuelve a colocar bajo escrutinio las prácticas de las autoridades migratorias, en un contexto de creciente debate sobre los operativos de deportación y el uso de la fuerza durante las acciones de cumplimiento de la ley.