- Desde el horizonte norte, un río de alas anaranjadas desciende para vestir los bosques mexicanos con la memoria del viento y la promesa de la vida.
Cada otoño, millones de mariposas monarca emprenden una travesía de más de 4,000 kilómetros desde Canadá y Estados Unidos hasta los bosques de oyamel en Michoacán y Estado de México. Este fenómeno, considerado uno de los más impresionantes del mundo, no solo es un espectáculo natural: es también un símbolo cultural profundamente arraigado en México.
La llegada de las monarcas coincide con el Día de Muertos, lo que ha dado origen a una creencia ancestral en comunidades purépechas y mazahuas: las mariposas son las almas de los difuntos que regresan a visitar a sus seres queridos. En altares y ofrendas, las flores de cempasúchil guían tanto a las almas como a las mariposas, creando una conexión entre la vida, la muerte y la naturaleza. Además, la monarca simboliza transformación y esperanza, reflejada en su metamorfosis y en rituales y artesanías locales.
Este año, la migración comenzó con retraso debido a fenómenos climáticos en Estados Unidos, pero a mediados de noviembre las mariposas comenzaron a concentrarse en los santuarios, ocupando una superficie de 1.79 hectáreas (casi el doble que el ciclo anterior) con una población estimada: 160 millones de mariposas.
Cómo cada año, los santuarios se encontrarán abiertos del 21 de noviembre de 2025 al 31 de marzo de 2026, de 8:00 a 17:00 horas.En el estado de Michoacán (El Rosario, Sierra Chincua, Senguio) el precio estimado de la visita al santuario será de:
- Adultos: $150 MXN
- Niños: $100 MXN
En cuanto a los servicios adicionales se espera que los precios sean de:
- Recorrido en caballo: $400 MXN ida y vuelta
- Uso de la Tirolesa: $200 MXN
- Estacionamiento: $80 – $150 MXN
- Sanitarios: $6 MXN
Mientras que en el Estado de México (La Mesa, Piedra Herrada, El Capulín), la cuota será de:
- Adultos: $80 MXN
- Niños: $50 MXN
Con costos similares en servicios adicionales.La monarca enfrenta amenazas como cambio climático, uso de pesticidas y deforestación, a lo que México a impulsado programas como PROCODES y PROREST para restaurar bosques y reducir el uso de glifosato, además de cooperación trinacional para proteger la ruta migratoria.
La mariposa monarca no es solo un insecto migratorio: es un puente entre culturas, un recordatorio de la fragilidad de la naturaleza y una invitación a reflexionar sobre nuestro papel en su conservación. Visitar los santuarios no solo es un deleite visual, sino también una forma de apoyar a las comunidades locales y contribuir a la conservación.

