por: Rodrigo Sánchez –
El préstamo de Fernando Valenzuela por Ángeles de Puebla a los Leones de Yucatán cambió el rumbo del beisbol, convirtiendo a un joven lanzador en una leyenda de los Dodgers de Los Ángeles.
Con los fanáticos del beisbol al borde de sus asientos por la próxima Serie Mundial entre los Yankees de Nueva York y los Dodgers de Los Ángeles, llega el momento para rendir homenaje a una de las grandes figuras de este deporte. Fernando Valenzuela, el legendario “Toro”, que falleció el martes a los 64 años, no sólo dejó su huella en los Dodgers, sino que su carrera comenzó con un impulso inesperado de la extinta franquicia Ángeles de Puebla.
Valenzuela, quien se convertiría en “El Toro”, se vio limitado en su tiempo en Ángeles de Puebla debido a un exceso de talento en la rotación de lanzadores del equipo angelopolitano. Para liberar espacio y darle una oportunidad, la novena poblana lo prestó a los Leones de Yucatán. Ahí, brilló con actuaciones que lo llevaron a hacerse de un nombre, ganando 10 partidos y promediando un porcentaje de carreras limpias de 2.49 en su primera temporada.
Este rendimiento no pasó desapercibido; Mike Brito, un scout de los Dodgers, lo descubrió mientras evaluaba al parador en corto Ali Uscanga. “Olvidé todo acerca del shortstop y me dediqué el resto del juego a evaluar el desempeño de este pitcher zurdo”, recordó Brito.
A medida que la historia avanzaba, los Dodgers estaban interesados en Valenzuela, pero debían negociar con Ángeles de Puebla para adquirir sus derechos. Por solo 120 mil dólares, los Dodgers aseguraron el talento que cambiaría el rumbo del beisbol. A finales de los años 70, el joven lanzador mexicano se unió a la historia de los Dodgers, un equipo que lo llevaría a lanzar un juego sin hit ni carrera en la década de los 80, un logro soñado por cualquier pitcher.
Es importante señalar que la decisión de prestar a Valenzuela a los Leones no fue por falta de visión de la directiva de Ángeles; simplemente, había una gran cantidad de talento en el equipo poblano, que buscaba conquistar el gallardete de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB).
La historia de Valenzuela es más que un relato deportivo; es una inspiración. Con su talento y perseverancia, se convirtió en el primer lanzador mexicano en alcanzar la grandeza en las Grandes Ligas y fue parte integral del fenómeno conocido como “Fernandomanía”. Su carisma y destreza llevaron la pasión por el beisbol a un nuevo nivel.