Por Daniela Garcia Romero.
- El aumento de las temperaturas, las modificaciones en los patrones de lluvia y el abandono del campo están transformando las condiciones en las que se producen los alimentos, un escenario que podría modificar qué comemos y cómo se cultiva en las próximas décadas.
El cambio climático está alterando las condiciones que durante generaciones permitieron a los agricultores anticipar las temporadas de lluvia y planificar sus cultivos. Expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México advierten que los sistemas alimentarios se encuentran entre los sectores más vulnerables ante estos cambios, debido a su dependencia directa de las condiciones ambientales.
Durante el seminario Futuros Climáticos, especialistas analizaron la relación entre el calentamiento global, la producción agrícola, los hábitos alimentarios y la desigualdad social. Los investigadores señalaron que no solo se trata de producir suficiente comida, sino también de garantizar que sea saludable, accesible y que los sistemas utilizados para obtenerla reduzcan su impacto ambiental.
Ante este panorama, los expertos plantean la necesidad de transformar los sistemas alimentarios y adaptar las prácticas agrícolas a las nuevas condiciones climáticas. El reto no será únicamente decidir qué alimentos llegarán a nuestras mesas, sino construir un modelo capaz de garantizar comida para una población creciente sin aumentar la presión sobre los ecosistemas.

