- Incremento en tarifas casi duplica costos en recintos del INAH; habrá descuentos para nacionales y residentes.
Por: Felipe R. Neri.
A partir del 1 de enero de 2026, visitar museos y zonas arqueológicas en México será notablemente más caro, tras la entrada en vigor de los nuevos precios establecidos en la reforma a la Ley Federal de Derechos. Esta modificación, aprobada por la Cámara de Diputados y dentro del Paquete Económico 2026, busca incrementar la recaudación y apoyar el mantenimiento y conservación del patrimonio cultural administrado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Según los nuevos lineamientos, las tarifas de entrada se organizan en cuatro categorías diferenciadas por la relevancia histórica y cultural de cada sitio. En la categoría más alta, que incluye al Museo Nacional de Antropología, las zonas arqueológicas de Teotihuacán, Palenque y el Museo Nacional de Historia, entre otros, el precio general será de 209.09 pesos; casi el doble de los costos que se aplicaban hasta 2025.
Las demás categorías también sufren incrementos significativos: las zonas arqueológicas y museos de la categoría II costarán 156.75 pesos, los de la categoría III 143.69 pesos y los de la categoría IV (como Chichén Itzá, Uxmal y Dzibilchaltún) tendrán un acceso de 104.50 pesos. Estos ajustes representan aumentos de hasta casi 100 por ciento en comparación con las tarifas vigentes el año pasado.
La reforma contempla además un esquema de descuentos para visitantes nacionales y extranjeros residentes en el país, quienes acrediten su nacionalidad y domicilio: en la categoría I el descuento será de 50 por ciento y en las categorías II y III de 45 por ciento. Sin embargo, estas reducciones no aplicarán para visitas fuera del horario normal de operación, donde la tarifa podrá elevarse hasta 731.84 pesos.
El ajuste en las tarifas ha generado debate entre especialistas en cultura y turismo, pues mientras algunos sectores argumentan que los recursos adicionales fortalecerán programas de conservación, otros advierten que el alza podría limitar el acceso de familias mexicanas a los espacios culturales. De cualquier forma, estos cambios ya están vigentes desde el primer día del 2026 y transforman la forma en que se planifican visitas a los principales recintos históricos del país.

