El presidente de Francia, Emmanuel Macron y autoridades de la Unión Europea criticaron la decisión de Estados Unidos de prohibir la entrada a su territorio a cinco personalidades europeas vinculadas a la regulación de plataformas digitales.
Las cinco personas a las que Estados Unidos le ha negado la visa son el excomisario europeo francés Thierry Breton, Imran Ahmed, el director ejecutivo británico del Centro para Contrarrestar el Odio Digital; Anna-Lena von Hodenberg y Josephine Ballon, de la organización alemana sin fines de lucro HateAid; y Clare Melford, cofundadora del Índice Global de Desinformación.
Tras conocer la prohibición, Thierry Breton, reaccionó a través de sus redes sociales: «A nuestros amigos estadounidenses: la censura no está donde creen que está».
La administración de Donald Trump justificó esta decisión argumentando que estas personas «han liderado esfuerzos organizados para presionar a las plataformas estadounidenses a censurar, desmonetizar y suprimir opiniones con las que discrepan» debido a la Ley de Servicios Digitales.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, reforzó la decisión a través de una publicación en X, «Durante demasiado tiempo, ideólogos europeos han liderado iniciativas organizadas para obligar a las plataformas estadounidenses a castigar las opiniones estadounidenses a las que se oponen. La administración Trump ya no tolerará estos atroces actos de censura extraterritorial».
La Unión Europea responde
En respuesta, Emmanuel Macron calificó está medida como un acto de “intimidación y coerción” contra la soberanía digital europea. Enfatizó en que las normas digitales europeas buscan hacer cumplir en línea las mismas reglas que existen fuera de internet.
«Las regulaciones digitales de la Unión Europea se adoptaron tras un proceso democrático y soberano por el Parlamento Europeo y el Consejo. Se aplican en Europa para garantizar una competencia leal entre plataformas, sin afectar a ningún tercer país, y para garantizar que lo que es ilegal fuera de línea también lo sea en línea. Las normas que rigen el espacio digital de la Unión Europea no deben determinarse fuera de Europa», subrayó el mandatario.
La Comisión Europea respaldó esta postura y ha solicitado aclaraciones por parte del gobierno estadounidense. Asimismo, advirtió que responderá “con rapidez y decisión” si es necesario para defender su autonomía regulatoria. La UE insiste en que la Ley de Servicios Digitales busca crear un entorno digital más seguro, obligando a las plataformas a actuar contra contenidos ilegales, el discurso de odio y la desinformación.
Por su parte, el vicepresidente de la Comisión Europea para Industria, Stéphane Séjourné, expresó su “solidaridad” con los sancionados y aseguró que «ninguna sanción acallará la soberanía de los pueblos europeos”.
La ley de servicios digitales
La Ley de Servicios Digitales, o por su siglas en inglés DSA, es un conjunto de normas impuestas por las Unión Europea que regula las plataformas digitales para garantizar un entorno online más seguro y transparente.La ley fue aprobada en 2022 y establece una serie de obligaciones para intermediarios digitales como redes sociales, páginas de compra – venta, motores de búsqueda y webs de transacciones económicas. Las obligaciones varían según el tamaño, la naturaleza y el impacto social del servicio digital, las normas generales que se deben cumplir son:
- Disponer de mecanismos eficientes para la dar de baja contenidos ilegales tras recibir notificación.
- Designar un punto de contacto legal en la UE.
- Términos y condiciones simplificados.
- La prohibición de determinados tipos de publicidad, como los que utilizan datos sensibles o los dirigidos a menores.

