Estrecho de Ormuz: la ruta marítima cuyo futuro podría impactar el precio del petróleo

Por Daniela Garcia Romero.

Aunque el estrecho de Ormuz ocupa apenas unos kilómetros entre Irán y Omán, su importancia para la economía mundial es enorme. Cada día millones de barriles de petróleo y gas natural atraviesan este paso marítimo, convirtiéndolo en uno de los puntos estratégicos para el comercio internacional.

En los últimos días, la ruta volvió a captar la atención luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, planteara imponer un cobro a la mercancía que transite por este corredor, una propuesta que reavivó el debate sobre la seguridad y el futuro del comercio marítimo en la región.

Especialistas señalan que cualquier modificación en las condiciones de navegación podría traducirse en un aumento en los costos de transporte, afectando el precio de combustibles, alimentos, productos manufacturados y otras mercancías que dependen de las cadenas globales de suministro. El estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y es utilizado por algunos de los principales países exportadores de petróleo, entre ellos Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Kuwait y Catar.

La relevancia de este corredor ha provocado que, cada vez que aumentan las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, los mercados energéticos reaccionen con volatilidad ante el riesgo de interrupciones en el flujo comercial. Aunque la propuesta aún no se materializa, expertos consideran que el episodio evidencia la dependencia de la economía global respecto a unas cuantas rutas marítimas estratégicas, cuya estabilidad resulta fundamental para mantener el suministro de energía y el comercio internacional.

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