Flock endurece la seguridad de sus cámaras tras admitir abusos y acoso por parte de la policía

Garrett Langley, fundador y director ejecutivo de Flock

La empresa estadounidense de vigilancia Flock implementará nuevas medidas de seguridad tras reconocer que miembros de la policía han utilizado su tecnología de forma indebida. Su director ejecutivo, Garrett Langley, admitió públicamente que estas restricciones debieron aplicarse antes, luego de que se reportaran casos de agentes utilizando la red de cámaras y drones para acosar a exparejas y rastrear a ciudadanos sin sospecha de delitos.

El uso inapropiado del sistema ha generado una fuerte indignación social y ha provocado el despido o la renuncia de policías en varios estados del país. Como respuesta directa a esta crisis, la compañía modificará la gestión de sus sistemas reduciendo el tiempo de almacenamiento de datos de 30 a solo siete días.

A pesar de la polémica, que causó la pérdida de contratos en al menos 50 ciudades y la ruptura de una alianza comercial con la firma Ring de Amazon, Flock asegura mantener un crecimiento sólido. Según su director ejecutivo, la proporción de clientes nuevos frente a los perdidos es de 7 a 1, e incluso 16 ciudades que habían suspendido el servicio decidieron volver a contratarlo recientemente. Para la compañía, las localidades que optan por no utilizar sus herramientas de vigilancia eligen, en la práctica, ser zonas menos seguras.

Finalmente, la dirección de Flock defendió la efectividad de sus productos en la lucha contra el crimen y señaló que los arrestos injustificados se deben a fallas humanas y no al software. Langley afirmó que los errores ocurren cuando los oficiales ingresan datos incorrectos o ignoran los protocolos establecidos, convirtiendo a la empresa en un blanco fácil para las críticas sobre la privacidad. Sin embargo, concluyó enfatizando su total rechazo hacia los policías que abusan de su poder y exigió castigos más severos para quienes incurran en estas prácticas.

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