El suelo es el origen de los alimentos y sus servicios ecosistémicos son vitales para la existencia, por eso la importancia de su estudio a través de la Edafología, una ciencia que analiza la erosión, pérdida de fertilidad y biodiversidad. Como parte de las actividades del 50 Congreso Mexicano de la Ciencia del Suelo, realizado en la BUAP, jóvenes de todo el país participaron en el Octavo Concurso de Evaluación de Suelos.
Ricardo Daniel García Godinez, José Julián Hernández Hernández, Dana Ximena Ortega Torres y Víctor Eduardo Contreras Olivar, estudiantes de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala, UNAM, conformaron uno de los más de 12 equipos que participaron en este concurso, ganando el segundo lugar tras realizar una descripción y caracterización del perfil de suelo en dos zonas, ubicadas en Calpan y en el Parque Ecológico Apatlaco, un centro ecoturístico del Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl.
Allí, los estudiantes de Ecología y Biología realizaron muestreo y análisis de las características del suelo, verificaron las capas e hicieron una descripción detallada de la morfología de la tierra, entre otros parámetros, con el objetivo de recabar información necesaria que permitiera definir su origen, formación y utilidad.
“Estos estudios sirven para determinar el estado del suelo y el correcto manejo del recurso, es decir, de acuerdo a lo que caracterizamos podemos definir para qué es apto, puede ser para cultivos, forestal o conservación”, explicó José Julián Hernández.
La evaluación duró 90 minutos y se dividió en 10 actividades para tener la descripción, clasificación del perfil de suelo y otras características como textura, color o reacciones químicas.
Por su parte, Dana Ortega se pronunció por un mayor cuidado y conciencia sobre la importancia de este recurso vital: “No hay que dejarlos de lado, porque somos pocos en México los que damos esta importancia al suelo, a su estudio, sin embargo, es un recurso muy importante y por eso invitamos a que se sumen a esta área”.
Según datos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) la degradación del suelo a nivel mundial alcanzaría a más del 33 por ciento de los espacios cultivables de la tierra, cifra que aumentaría considerablemente en los próximos 20 años. La organización también estima que al menos cinco millones de hectáreas por año se erosionan por prácticas agrícolas poco sostenibles.
El 50 Congreso Mexicano de la Ciencia del Suelo, celebrado del 5 al 9 de octubre, fue organizado por la Sociedad Mexicana de la Ciencia del Suelo y la BUAP, con la finalidad abordar la biología viva que hay bajo los pies, así como la conservación y los retos ambientales de este tiempo.
