La Universidad de Cornell suspende fiestas en fraternidades hasta 2027 tras denuncia por agresión sexual

La Universidad de Cornell suspendió de forma inmediata todas las fiestas y reuniones sociales en sus fraternidades para lo que resta del año académico, una medida de «tolerancia cero» que estará vigente hasta la primavera de 2027. El presidente de la prestigiosa institución, Michael Kotlikoff, anunció que cualquier sección estudiantil que infrinja esta norma enfrentará la suspensión total e inmediata de sus actividades.

El endurecimiento de las reglas responde a una ola de indignación colectiva por la forma en que la universidad manejó la denuncia de una estudiante, quien afirmó haber sido agredida sexualmente en la fraternidad Chi Phi en 2024. Las críticas aumentaron tras revelarse que, tras una investigación interna, dos de los acusados fueron expulsados, pero a los demás se les permitió reanudar sus estudios luego de cumplir sanciones menores, como asistir a un taller, cumplir una breve suspensión o redactar un ensayo.

Como respuesta inmediata para recuperar la confianza de la comunidad, la Policía del Estado de Nueva York intervendrá en el campus para que sus investigadores criminales, especializados en traumas e independientes de la universidad, asuman el control de los casos de delitos sexuales. Tradicionalmente, estas acusaciones eran gestionadas por la propia policía del campus, un modelo que ahora queda desplazado por la nueva estrategia de seguridad de la rectoría.

Finalmente, la administración de Cornell incorporará un gestor de casos en su oficina de derechos civiles para guiar y acompañar legalmente a quienes denuncien conductas sexuales inapropiadas. Kotlikoff enfatizó en una carta a la comunidad que estas acciones estructurales tienen el objetivo de congelar las actividades recreativas para evaluar a fondo si el sistema de fraternidades puede continuar operando de manera segura en el futuro.

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