Por Daniela Garcia Romero.
- El Gobierno federal destinará una inversión millonaria para contener el avance del sargazo antes de que llegue a las playas de Quintana Roo y reduzca su impacto ambiental y económico.
El Gobierno de México presentó una estrategia integral para enfrentar la creciente llegada de sargazo al Caribe mexicano, un fenómeno que desde hace más de una década afecta playas, ecosistemas y la actividad turística en Quintana Roo.
A diferencia de los operativos tradicionales enfocados en retirar las algas una vez que llegan a la arena, el nuevo plan prioriza su captura en altamar mediante embarcaciones especializadas, barreras de contención y un sistema de monitoreo que permitirá anticipar su desplazamiento.
La estrategia contempla una inversión superior a los 2 mil 600 millones de pesos, recursos que serán destinados al fortalecimiento de la infraestructura para la recolección, así como al manejo y aprovechamiento del sargazo una vez retirado del mar. Entre las zonas prioritarias se encuentran Cancún, Playa del Carmen, Tulum, Puerto Morelos y Mahahual, algunos de los destinos turísticos más importantes del país.
El problema ha alcanzado dimensiones sin precedentes. Tan solo en julio de este año se registraron cerca de 27 millones de toneladas de sargazo flotando entre el Atlántico, el Caribe y el Golfo de México, mientras que en algunas costas mexicanas el arribo diario supera ampliamente la capacidad de recolección disponible. Especialistas advierten que el fenómeno continuará intensificándose debido al aumento de la temperatura del océano, el exceso de nutrientes y los cambios en las corrientes marinas.
Además del impacto visual y económico sobre el turismo, la acumulación de esta macroalga representa un riesgo para la biodiversidad, ya que al descomponerse reduce el oxígeno en el agua, afecta arrecifes y pastos marinos, además de liberar gases que pueden generar molestias para habitantes y visitantes.

