Muere Cecilia Giménez, la restauradora cuya intervención del ‘Ecce Homo’ convirtió a Borja en un fenómeno mundial

Por: Felipe R. Neri.

Cecilia Giménez, la mujer española que se convirtió en un fenómeno mediático internacional tras su fallida restauración del fresco «Ecce Homo» en Borja, Zaragoza, falleció este lunes a los 94 años en una residencia de ancianos de la localidad, donde vivía tras años con problemas de salud, confirmaron autoridades locales y medios españoles. Giménez, quien padeció demencia senil en sus últimos años, había quedado en el imaginario colectivo mundial por su intervención en la obra del Santuario de la Misericordia.

La historia que marcó su vida comenzó en agosto de 2012, cuando la pintora aficionada decidió restaurar una pintura mural deteriorada de «Ecce Homo», obra original de Elías García Martínez. Sin formación técnica ni autorización oficial, Giménez repintó la imagen, produciendo un resultado que inicialmente fue motivo de críticas, burlas y memes en redes sociales y medios internacionales.

Con el paso del tiempo, sin embargo, la percepción viró: lo que empezó como burla se transformó en cariño y reconocimiento, no solo entre los vecinos de Borja, sino también entre miles de visitantes que acudieron al santuario para ver la obra con sus propios ojos. El impacto turístico resultante permitió que la localidad recaudara fondos significativos, destinados a mejorar instalaciones del Santuario y de la Fundación Hospital Sancti Spiritus, beneficiando a personas mayores con menos recursos.

El alcalde de Borja, Eduardo Arilla, destacó en declaraciones recogidas por la agencia EFE el papel de Giménez como una persona “muy querida” en su comunidad, con una “bondad inmensa” y una vida marcada por retos personales, incluida la atención de un hijo con discapacidad. Su fallecimiento ha generado muestras de afecto y reconocimiento tanto a nivel local como internacional, consolidando su legado como parte de la cultura popular contemporánea.

Aunque la restauración fue inicialmente objeto de controversia, con el paso del tiempo se ha convertido en un símbolo de Borja y un caso de estudio sobre cómo un acto bienintencionado, aun con resultados inesperados, puede tener repercusiones culturales, sociales y económicas duraderas. La figura de Cecilia Giménez permanecerá asociada no solo a su famoso Ecce Homo, sino también al impacto humano y turístico que generó en la región.

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