Un grave incidente en la base militar CFB Wainwright en Alberta, Canadá, provocó un incendio de gran magnitud que ha dejado múltiples muertos y heridos, colapsando los servicios de salud locales.
El siniestro comenzó el sábado alrededor de las 16:00 horas en un área de entrenamiento y, debido a ráfagas de viento de hasta 100 km/h, se extendió rápidamente hacia las zonas rurales aledañas, obligando el traslado masivo de pacientes críticos hacia la ciudad de Edmonton, ubicada a 180 kilómetros.
Las autoridades sanitarias calificaron la emergencia como un desastre sin precedentes en décadas. El Dr. Warren Thirsk, médico de urgencias en Edmonton, advirtió que el volumen de heridos es tan alto que pone en riesgo la capacidad hospitalaria de la ciudad, detallando que los centros médicos cercanos a la base se vieron completamente desbordados en las primeras horas de la tragedia.
A pesar de la gravedad del escenario y las condiciones climáticas adversas, el Distrito Municipal de Wainwright informó que el incendio logró ser controlado hacia las 23:00 horas. Las maniobras de los bomberos impidieron daños a la infraestructura crítica y a las propiedades de la localidad contigua de 7,000 habitantes, por lo que no se requirieron órdenes de evacuación para la población civil.
El ministro de Defensa, David McGuinty, confirmó la existencia de bajas y señaló que la Real Policía Montada de Canadá (RCMP) junto a las Fuerzas Armadas lideran una investigación «delicada» para esclarecer las causas del hecho.
En tanto, líderes políticos como el primer ministro Mark Carney y la primera ministra de Alberta, Danielle Smith, expresaron su solidaridad con las familias de los militares afectados en esta base, considerada una de las más activas del país para el entrenamiento de combate.

