Nueva York nombra fiscal especial para investigar caso de violación grupal en la Universidad de Cornell
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, designó a la fiscal general del estado, Letitia James, como fiscal especial para asumir la investigación del caso de violación grupal en la Universidad de Cornell. La decisión se tomó tras revelarse «detalles preocupantes» sobre el manejo del caso por parte de las autoridades locales, lo que llevó a la gobernadora a retirar la confianza en los cuerpos de seguridad y la fiscalía originales.
Hochul criticó duramente tanto a la Policía de la Universidad de Cornell como al fiscal de distrito del condado de Tompkins, Matthew Van Houten, acusándolos de haber «abandonado» a la víctima. Según la mandataria, la fiscalía cerró el caso inicialmente en 2024 sin siquiera entrevistar a la denunciante ni a los implicados, mientras que la policía del campus omitió en su informe oficial la declaración explícita de la joven donde aseguraba haber sido violada.
Por su parte, la fiscal general Letitia James se comprometió a realizar una investigación exhaustiva, justa y sin apresuramientos para revisar los hechos, reunir pruebas y determinar si proceden acciones legales.
El caso había sido reabierto recientemente por el fiscal Van Houten luego de que la víctima presentara una demanda el mes pasado contra siete meibros de una fraternidad y la universidad de Cornell; Van Houten argumentó en su defensa que la declaración jurada elaborada por la policía no incluía los detalles de que la joven había sido drogada e incapacitada.
Los hechos se remontan a noviembre de 2024, cuando la denunciante, identificada en los documentos judiciales como Jane Doe, acusó a miembros de la fraternidad Chi Phi de haberla drogado y agredido sexualmente en grupo mientras se encontraba incapacitada. La demanda civil interpuesta por la joven detalla que uno de los agresores incluso invitó a otros miembros de la fraternidad a participar en el ataque a través de un mensaje en redes sociales.
Hasta el momento, los abogados de dos de los siete estudiantes demandados han negado formalmente las acusaciones de participación en la agresión, mientras que el resto de los implicados no han podido ser localizados para dar declaraciones.

