Este viernes estallaron nuevas protestas en las principales ciudades de Irán contra el gobierno. De acuerdo con organizaciones de derechos humanos, las manifestaciones han dejado decenas de personas muertas y cientos de heridos.
Según medios internacionales, las protestas comenzaron hace dos semanas, a finales de diciembre de 2025, en medio de una grave crisis económica tras la caída de la moneda nacional hasta que poco después surgieron demandas de reformas políticas y el fin del régimen. Sin embargo, la situación se complicó este jueves luego de que el gobierno dejara incomunicada a la población al ordenar un apagón total de internet en todo el país.
Esta medida provocó una nueva ola de manifestaciones contra la represión gubernamental, en las que los ciudadanos exigieron el derrocamiento del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, y el regreso de Reza Pahlavi, hijo del difunto sha, quien vive en el exilio y ha llamado públicamente a la población a protestar.
En videos difundidos en redes sociales se pueden observar a miles de personas recorriendo las calles mientras se escuchaban cánticos de «¡Viva el sha!», «¡Esta es la batalla final!, ¡Pahlavi regresará!» y «Muerte al dictador».
Por su parte, el gobierno iraní ha calificado a los manifestantes como “agentes terroristas” al servicio de Estados Unidos e Israel, a quienes acusa de intentar “socavar la seguridad pública del país”. Asimismo, las autoridades han advertido que no darán marcha atrás y que, de ser necesario, responderán con una represión violenta.
La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la situación en Irán. Los gobiernos de Francia, Reino Unido y Alemania emitieron una declaración conjunta en la que señalaron que “Las autoridades iraníes tienen la responsabilidad de proteger a su propia población y deben permitir la libertad de expresión y de reunión pacífica sin temor a represalias».
Este viernes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en una entrevista que su administración sigue de cerca las manifestaciones en Irán y advirtió que su país responderá con contundencia si se asesina a manifestantes pacíficos.
La BBC informó que desde que comenzaron las protestas el 28 de diciembre, al menos 51 manifestantes, incluidos siete niños, y 21 agentes de seguridad han muerto, según datos de la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), con sede en Estados Unidos, ademas más de 2.311 personas han sido detenidas.
El medio británico también informó que los hospitales en Irán han entrado en una crisis, con los servicios de emergencia totalmente desbordados por la llegada de decenas de manifestantes con lesiones de diversa gravedad, incluidas heridas de bala, lo que ha provocado la cancelación de cirugías y consultas médicas no urgentes.

