Rusia libera a exmarine estadounidense tras intervención de Trump

Reuters

El presidente Donald Trump anunció la liberación del exmarine estadounidense Robert Gilman, quien se encontraba recluido en una prisión rusa bajo un estado de salud extremadamente delicado.

A través de una publicación en Truth Social, Trump detalló que la repatriación se logró principalmente por razones humanitarias tras sostener conversaciones directas con el mandatario ruso Vladímir Putin. Asimismo, aclaró de forma contundente que la liberación se concretó sin realizar ningún intercambio de prisioneros.

El ciudadano originario de Massachusetts, de 32 años de edad, ya se encuentra en un vuelo de regreso a los Estados Unidos. En el trayecto viene acompañado por su madre, un equipo de médicos y miembros de la administración federal. Según informaron sus allegados, el destino final del vuelo es un hospital militar estadounidense ubicado en el estado de Texas, donde Gilman será ingresado de inmediato para recibir una evaluación médica completa y el tratamiento especializado que requiere.

La salud del exmarine se reportaba en estado de gravedad tras haber sido sometido a un prolongado historial de abusos físicos y psicológicos dentro del sistema penitenciario ruso. Lexi Hudson, hermana del afectado, denunció en un comunicado público que las autoridades rusas lastimaron a su hermano sin motivo alguno, impulsados únicamente por su nacionalidad estadounidense y su pasado militar. En el mismo texto, Hudson expresó su profundo agradecimiento a Donald Trump por intervenir directamente y salvar la vida de su familiar.

Por su parte, el senador por Massachusetts, Ed Markey, quien también colaboró activamente en las gestiones de liberación, reveló que hace aproximadamente 50 días Gilman fue diagnosticado con un estupor disociativo, una condición catatónica que le impedía interactuar o alimentarse por sí mismo.

Robert Gilman, quien formó parte de la Infantería de Marina de EE.UU., entre 2019 y 2020, había sido arrestado originalmente en enero de 2022 por presuntamente agredir a un oficial de policía mientras se encontraba bajo los efectos del alcohol en un tren hacia Moscú. Aunque su sentencia inicial fue de tres años y medio, el tribunal ruso incrementó posteriormente el castigo a 10 años tras hallarlo culpable de nuevos altercados con inspectores de la celda.

Salir de la versión móvil