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«El simple hecho de haber podido hacerlo ya le ha dado sentido a mi vida»: la legendaria luchadora Manami Toyota reflexiona sobre su carrera

«El simple hecho de haber podido hacerlo ya le ha dado sentido a mi vida»: la legendaria luchadora Manami Toyota reflexiona sobre su carrera
  • Publishedmarzo 14, 2026

Por Jose Luis «Kyon FM».

Desde su llegada a All Japan Women’s Pro-Wrestling (AJW), el maltrato de los veteranos, la posibilidad de debutar con WWE, su salida de la empresa y el cómo vive su retiro, este es un resumen de la entrevista de la periodista Masako Ito, de la revista Sports Graphic Number, a la legendaria luchadora japonesa Manami Toyota.

Un poco de AJW

Fundada en 1968 por Takashi Matsunaga y sus hermanos, AJW fue una de las empresas de lucha libre femenil más importantes en la historia de Japón y durante cerca de 33 años sus espectáculos fueron transmitidos en el canal de televisión Fuji TV.

AJW gozó de gran popularidad en la década de los 80 y mediados de los 90. No obstante, la empresa entró en un grave declive cuando en 1997, por malas decisiones financieras, los dueños se declararon en bancarrota. De acuerdo con información extraída de la revista Wrestling Observer, se presume que los dueños tenían una deuda de más de 30 millones de dólares.

La promoción fue cerrada oficialmente en 2005, tras 37 años de actividad.

Entre algunas de las luchadoras que formaron parte de AJW se encuentran leyendas del deporte como la protagonista de esta entrevista, Manami Toyota, Jaguar Yokota, Akira Hokuto, Aja Kong, las Crush Gals (Lioness Asuka y Chigusa Nagayo) y las Jumping Bomb Angels (Noriyo Tateno e Itsuki Yamazaki), entre muchas (pero muchas) otras más.

Con este contexto, podemos comenzar oficialmente con este resumen.

El comienzo

Toyota comenzó rememorando el apoyo de su familia cuando tomó la decisión de abandonar la secundaria para audicionar para formar parte de AJW cuando era una adolescente.

Recordó que cuando fue entrevistada en la ronda final de la audición, declaró: «Puede que sea del campo, ¡pero no voy a perder contra nadie de la ciudad!».

Cuando ganó la oportunidad de unirse a AJW, Toyota tenía que abandonar su ciudad natal Shimane para trasladarse a la ciudad de Tokio para comenzar con su carrera en la lucha libre profesional.

Contó que sus padres la acompañaron en su viaje, y cuando les tocó regresar a Shimane, su madre se puso a llorar pidiéndole a Toyota que los acompañara de vuelto a casa.

«Mi madre ya estaba llorando y gritando: «¡Me la llevo de vuelta!». Mi padre, al parecer, la calmó diciéndole: «Si no funciona, volveremos enseguida, así que dejémosla intentarlo por ahora. Si no la dejamos intentarlo ahora, se quejará después y causará problemas», indicó.

Manami debutó en All Japan Women’s en 1987 junto a siete luchadoras de su clase, tres de ellas abandonaron la promoción, quedándose ella, Etsuko Emita, Mima Shimoda y Toshiyo Yamada.

Estas últimas tres fueron las primeras en hacer presentaciones públicas, con combates o cantando antes de las luchas, mientras Toyota ayudaba en el área de mercancía. Hasta que poco después le tocó a ella presentarse en público.

«Sentí muchísimo miedo cuando tuve la oportunidad de cantar un solo en un escenario tan prestigioso. El miedo era tan intenso que me propuse superarlos. Mis primeras rivales fueron mis compañeras de clase».

Uno de los primeros grandes triunfos de Toyota fue ganar el torneo de»la Copa de Televisión Fuji ’90», derrotando a estrellas como Akira Hokuto y Yumiko Hotta, posicionándose en el primer puesto de las debutantes del 87, hecho que no fue del agrado de sus compañeras.

«Creo que fue alrededor de mi segundo o tercer año después de mi debut, cuando recién comencé, que mis contemporáneos me ignoraron por completo (…) hablaba por separado, pero cuando los tres se juntaban, me ignoraban por completo. Pensé: «¿Hablan de uno en uno, pero no cuando están los tres juntos? Si quieren hablar, que lo hagan». Soy más popular y talentosa que ellos (…) Ahora no les guardo rencor. Me llevo bien con mis compañeras», dijo.

Respecto a la relación de las veteranas de la promoción con los jóvenes talentos, Toyota señaló que las luchadoras eran estrictas y duras con las recién llegadas.

Uno de los castigos que destacó fue que eran obligadas a arrodillarse hasta por dos horas mientras eran regañadas e incluso en ciertas ocasiones, eran golpeadas.

«Cuando terminábamos las giras, un superior nos llamaba a la habitación de «fulano» y primero nos hacía sentarnos en seiza (de rodillas). Ya era tarde por la noche. Luego nos regañaban por lo que habia pasado ese día y cómo había pasado aquello, y si la cosa se ponía fea, nos pegaban. Lo único que podíamos hacer era sentarnos en seiza y decir «Lo siento». Una hora se consideraba rápido, pero nos sentábamos en seiza durante dos horas seguidas, así que cuando intentábamos levantarnos después, estábamos como cervatillos recién nacidos, con las piernas tan entumecidas que se nos doblaban y nos caíamos».

Momentos difíciles

Toyota dijo que por mucho tiempo sintió la necesidad de rendirse, una anécdota que recuerda en especial, fue aquella ocasión en la que se sentía desvastada y se encerró en una cabina telefónica para llamar a sus padres y decirles que quería regresar a casa.

Pero al contestar su llamada, sus padres la comenzaron a «bombardear» de preguntas sobre cómo se encontraba y como le iba con su nueva carrera, a lo que ella contestó:

«Sí, estoy haciendo lo que puedo. Llamaré de nuevo. Adiós».

Y decidió seguir adelante.

Durante sus primeros años de carrera, la luchadora relató que no ganaba mucho para sus gastos básicos, por lo usualmente recurría a sus padres para pedir prestado dinero en efectivo.

Uno de los momentos que más la afectó fue la muerte de su madre a los 50 años de una hemorragia subaracnoidea, cuando ella tenía 20.

Expresó que después de que su madre falleciera, se enteró que mientras el negocio de transporte de sus padres se encontraba en un momento complicado, ellos pedían dinero prestado a vecinos para poder ayudarla en su carrera.

«Después de que mi madre falleciera, fui a la peluquería a la que ella solía ir, y la dueña me dijo: «Lo pasaste muy mal en aquel entonces». Aunque la empresa estaba en una situación difícil, me dijo: «Vinieron a pedir dinero prestado» (…) Cuando escuché eso… realmente me afectó mucho.»

Nuevas experiencias

Párrafos atrás Toyota contó que sus primeras presentaciones ante el público, además de luchar, fue cantar antes de los combates, algo que a ella realmente no le gustaba. No obstante, agradece haber vivido esas experiencias.

Abró paréntesis, según pude investigar AJW con la intención de atraer nuevos públicos, fusiono la lucha libre con la cultura idol, luchadoras carismaticas, atuendos vistosos, presentaciones musicales antes de los combates e incluso aplicando las mismas prohibiciones de las agencias con sus cantantes, esto en términos generales y que merece su propia investigación. Cierro paréntesis.

«No era buena ni cantando ni bailando, pero me obligaban a participar en grupos como d-power (un grupo con Toyoda como vocalista principal, junto a Ito Kaoru, Yoshida Mariko, Fukawa Yumi y Tamada Rie). Estábamos ocupadas antes de los combates, y luego teníamos que cambiarnos para ponernos los trajes de canto; era un verdadero engorro. Para una chica de la zona rural lanzar un CD es algo prácticamente imposible a menos que te conviertas en luchador profesional. Creo que, a su manera, fue una buena experiencia. No me gustó, pero como no es algo que una persona común pueda hacer, ahora creo que fue una experiencia valiosa«.

La entrevistadora cuestionó a Toyota sobre su experiencia de posar para la revista «B.Bomb», en la que tuvo un desnudo.

Toyota dijó que por mucho tiempo rechazó la invitación, hasta que la ofrecieron ir a Las Vegas si aceptaba aparecer en la revista.

«Lo había estado rechazando todo este tiempo, pero luego dijo «Las Vegas» y eso me hizo cambiar de opinión. Creo que fue porque sabía que yo era una apostadora».

Ella afirmó sentirse alegre por haber inmortalizado uno de los mejores momentos de su vida y que su intención no era hacer un sesión que el mundo viera de manera lasciva.

«No quería que fuera un fotolibro que la gente viera de forma lasciva, por eso hay muchas fotos en blanco y negro, y les pedí que «tomaran fotos geniales», así que así es como quedó.»

Agregó que gracias al dinero que ganó por las primeras ediciones de la revista, gastó cada centavo en unas vacaciones familiares en Hawaii.

«Después de eso, no me quedó nada, pero me alegro de haberlo usado para crear recuerdos con mi familia.»

La caida de AJW

La luchadora indicó que AJW no le daba un sueldo fijo a sus luchadoras, las jóvenes recibían un apoyo de entre 2000 a 3000 yenes por lucha, mientras las veteranas ganaban dinero por la venta de mercancia y una fracción de la taquilla de los eventos.

Señaló que pagaba puntualmente los 100,000 yenes de su seguro y que en aquel momento debía de pagar cerca de 200,000 yenes en impuestos,

Toyota dijó que, poco antes de que la empresa se declarará en bancarrota, su situación económica era complicada e incluso fue embargada cuando ya no pudo pagar sus impuestos y por ello mismo decidió mudarse de Shinagawa a Yokohama.

No obstante, gracias a que había ahorrado el dinero de sus primeras luchas y haber cobrado su prima del seguro de vida pudo saldar todas sus deudas.

Poco después de haber cobrado sus ahorros, Toyota declaró que la empresa le pidió dinero prestado para asegurar el futuro de AJW, por lo que ella decidió darles todo lo que le había sobrado de sus gastos.

Lamentablemente, la empresa confirmó estar en quiebra tres días después.

«Me respondieron: «Tenemos un futuro prometedor, así que préstanos lo que tengas, aunque sea poco. De lo contrario, quebraremos ahora mismo». Les contesté: «Quizás 100.000 o 200.000 yenes…», y me dijeron: «¡Con eso nos bastará!». Así que les presté el dinero. Tres días después, quebraron. Quiebra total. Me enteré de segunda mano. La directiva no me dijo nada. Al final, les hubiera prestado el dinero o no, habrían quebrado de todas formas. En fin, era un negocio turbio.»

Cuando Masako Ito la preguntó el porque siguió en la empresa después de que se declarara en bancarrota, Toyota afirmó que fue por el cariño que le tenia a AJW y a su compañeras.

«Me llevaba bien con muchas luchadoras, y ninguna de las que dejaron la empresa para crear sus promociones, como ARSION y Neo Ladies, se puso en contacto conmigo. Pero yo seguía adorando All Japan Women’s Pro-Wrestling, así que incluso en esa situación, yo seguía pensando: «¡All Japan Women’s Pro-Wrestling es la mejor!.»

La oferta que nunca rechazó

Manami Toyota señaló que pese al cariño que le tenia a la promoción, siempre tuvo deseo de probar suerte en Estados Unidos, al igual que su compañeras las Bomb Angels (Noriyo Tateno e Itsuki Yamazaki) quienes fueron parte de la World Wrestling Federation (WWF) en la década de los 80.

Estuvo pudó haber sucedido, sino fuese por que la Federación Japonesa de Lucha Libre Femenina rechazó sin consultarle que la WWF le habia hecho una oferta a Toyota para formar parte de sus filas.

«Yo tampoco había oído hablar de eso. Después, cuando supe que habían hecho una oferta, me arrepentí muchísimo.»

El fin de una etapa

A finales de los 90, nuevas luchadoras ocupaban los planos estelares, por lo que Toyota sintió que ya no era necesaria en AJW y fue en esa época que la luchadora Chigusa Nagayo se puso en contacto con ella para ofrecerle formar parte de GAEA Wrestling.

«Terminé hablando con ella y el presidente de su compañía, y me preguntaron: «¿Qué te parece convertirte en una luchadora independiente exclusiva?». ¿Cuándo fue? No lo recuerdo».

Cuando finalmente decidió renunciar a AJW, lo único que recibió fue un: «¡Oh, adelante!». Lo que la hizo sentir desanimada ante esa indiferencia.

«Creo que la empresa probablemente veía a las luchadoras simplemente como una fuente de ingresos. Cuando dejaron de ser útiles, pensaron: «Ya no los necesitamos».

Un nuevo comienzo

Toyota creía que no estaría por mucho tiempo activa como luchadora para GAEA pues en aquel momento tenía poco más de 30 años, por lo que se sintió sorprendida en seguir luchando hasta hace relativamente poco.

La última lucha de Manami Toyota como luchadora activa tuvo lugar el 3 de noviembre de 2017 en su 30 aniversario de carrera.

«Hemos entrado en una era en la que la gente pregunta: «¿Cuántos años vas a tener para seguir haciendo esto?.»

Durante esta etapa en el circuito independientes, Toyota contó que había dejado de disfrutar la lucha profesional, pues sentía que su cuerpo ya no rendía igual y que su condición física se estaba deteriorando.

«Originalmente era buena saltando y brincando. Esto es culpa mía, pero no pude controlar mi condición física y engordé mucho (…) y en ese estado no podía hacer el tipo de lucha libre profesional que quería hacer.»

Señaló que el punto de inflexión en su carrera fue cuando lesionó a dos de sus compañeras.

«Cuando Nao Komatsu, una novata de OZ, y Mika Nishio, una junior de mis días en la All Japan Women’s Pro-Wrestling, se lesionaron después de recibir mis movimientos, pensé que si continuaba así, mataría a alguien algún día. Pensé que si no podía hacer mi propio estilo de lucha, sería mejor retirarme limpiamente, así que me retiré en mi 30 aniversario (…) Realmente creo que perdí el momento adecuado para renunciar.»

Actualidad

Toyota indicó que al momento de su retiro sufrió de un fuerte dolor de cuello el cual tuvo que atender con inyecciones de bloqueo nervioso para continuar compitiendo ocasionalmente.

En la actualidad tiene un dolor de hombro que sufrió al dislocárselo durante un programa de variedad japonés, por lo que una vez por semana asiste a rehabilitación y tiene chequeos cada dos meses.

«Solo puede levantar el brazo hasta la altura del hombro, por lo que apenas puede lavarse el pelo, no puede usar un secador y le resulta muy difícil tender la ropa, así que tiene muchos problemas.»

Tras abandonar la lucha libre Toyota tomó un curso como asesora en dietas bajas en carbohidratos que hoy en día ejerce.

«Me interesó, y una vez que empiezo, me apasionan las cosas. Si sigues la dieta baja en carbohidratos correctamente, puedes bajar de peso como quieras, pero también pierdes músculo. Así que ahora que he perdido músculo, no estoy precisamente delgada.»

Señaló que su decisión de convertirse en asesora en dieta se vio motivada tras haber subido de peso durante la época en la que AJW entró en bancarrota, pues explica que la empresa, al igual que las agencias de idols, era muy restrictiva con las cosas que las luchadoras no podian hacer (nada de tabaco, alcohol o parejas sentimentales).

Así que cuando la empresa perdió su poder, ella comenzó a beber seguido.

«Antes, si te encontraban bebiendo, te podían despedir inmediatamente. Así de poderosa era la empresa. Pero a medida que la empresa se debilitaba, empecé a beber mucho por esa época. Siempre supe que sería una bebedora empedernida; cuando iba a la tienda de dulces de niña, compraba calamares, bombones de whisky y ciruelas encurtidas».

Toyota señala que en aquella época pesaba alrededor de 90 kg, y cuando se retiró e inició con un estilo de vida más saludable, perdió unos 30 kg.

Al finalizar la entrevista, Manami Toyota expresó sentirse agradecida de cada una de las experiencias de su vida pese a las lesiones que hoy en día le aquejan, pues cumplió su más grande sueño.

«Ser luchador profesional no es algo que cualquiera pueda experimentar, así que intento pensar que el simple hecho de haber podido hacerlo ya le ha dado sentido a mi vida. No es algo que cualquiera pueda hacer, y conozco la época en la que mucha gente quería ser luchadora pero no podía. Ciertamente, mi cuerpo está hecho un desastre, pero considerando las cosas intensas que he hecho, el simple hecho de estar vivo es una gran ventaja. Eso es lo que hice. Era inevitable que sintiera tanto dolor.»

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