El golfista Tiger Woods se declaró culpable este miércoles de un cargo de conducción imprudente en un tribunal de Florida, lo que resultó en la suspensión de su licencia de conducir por cinco años.
El juez Darren Steele advirtió severamente al deportista de 50 años que volverá inmediatamente a prisión si es sorprendido manejando cualquier vehículo.
El proceso legal se deriva de un accidente ocurrido en marzo en Jupiter Island, donde Woods estrelló su camioneta Land Rover contra un camión, provocando un vuelco y daños materiales por 5,000 dólares. Aunque los agentes reportaron signos de aparente intoxicación y hallaron analgésicos en sus bolsillos, la prueba de alcoholemia resultó negativa.
Woods asistió a la audiencia acompañado por su pareja, Vanessa Trump, exnuera del expresidente Donald Trump, y se retiró del tribunal sin ofrecer declaraciones a los medios de comunicación.
Además de la inhabilitación de su carné, el golfista recibió una multa de 1,500 dólares por negarse a completar los exámenes químicos requeridos durante el arresto. Las autoridades confirmaron que ni Woods ni el ocupante del camión sufrieron lesiones físicas durante el percance.
Este incidente representa el cuarto accidente automovilístico en la historial pública del 15 veces ganador de torneos ‘Majors’.

