Por Daniela Garcia Romero.
- El presidente de Estados Unidos generó críticas tras afirmar que Irán podría “destruir” Los Ángeles o San Diego y calificar como un precio pequeño las consecuencias de la guerra, mientras la Casa Blanca aseguró que sus palabras fueron interpretadas fuera de contexto.
Durante un mitin en Grand Island, Nebraska, Donald Trump habló sobre el conflicto entre Estados Unidos e Irán y sus efectos económicos, particularmente sobre los precios de la energía. En ese contexto, afirmó que Irán podría atacar una ciudad estadounidense y mencionó directamente a Los Ángeles y San Diego, señalando que sería un “precio muy pequeño” para mantener la seguridad del país.
Las declaraciones provocaron reacciones de autoridades de California. El gobernador Gavin Newsom calificó los comentarios como peligrosos, mientras que las alcaldesas de Los Ángeles, Karen Bass, y el alcalde de San Diego, Todd Gloria, cuestionaron que ambas ciudades fueran presentadas como un posible costo de la guerra. También hubo críticas de integrantes del Partido Republicano, quienes señalaron que ninguna ciudad estadounidense debería considerarse prescindible.
La Casa Blanca rechazó que Trump estuviera proponiendo que Irán atacara territorio estadounidense. El director de Comunicaciones, Steven Cheung, explicó que el presidente se refería al objetivo de impedir que Irán adquiriera la capacidad para atacar ciudades estadounidenses. Los comentarios adquieren especial relevancia en el sur de California, donde los condados de Los Ángeles y San Diego concentran a más de 13 millones de habitantes y una importante comunidad de origen mexicano.

