Un juez de Control federal vinculó a proceso al exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, por su probable participación en el delito de desaparición forzada de personas. La determinación judicial, tras una audiencia prolongada, responde a una acusación de la Fiscalía General de la República (FGR), que señala al exmandatario por el presunto ocultamiento y destrucción de información crucial en el caso de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
Durante la comparecencia, el juzgador ratificó la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa. Por consiguiente, Aguirre Rivero permanecerá recluido en el Centro Federal de Readaptación Social Número 1, el penal del Altiplano, en el Estado de México. Además, el juez estableció un plazo de cuatro meses para la investigación complementaria.
La resolución se emitió pese a que la defensa presentó 31 datos de prueba para refutar los señalamientos de la fiscalía respecto a que el exgobernador habría recibido y ordenado destruir videos sobre los ataques acontecidos en Iguala.
Entre las pruebas de la defensa, los abogados presentaron el testimonio del excoordinador de Seguridad y Transporte Aéreo, Felipe Martín Ornelas Rebollo, quien declaró haber trasladado a Aguirre a la Ciudad de México el 29 de octubre de 2014 para una reunión privada con el entonces secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, buscando contradecir la versión de una entrega de videos en Guerrero esa noche.
No obstante, el juzgador consideró que los indicios presentados por la fiscalía federal son suficientes para continuar con el proceso. El exgobernador, que estaba al frente de la entidad durante la desaparición de los 43 estudiantes en septiembre de 2014, permanece bajo custodia federal tras su detención el pasado 6 de agosto en Tepotzotlán.

