Maduro y Cilia Flores se declaran inocentes de cargos por tortura en EE. UU.
El expresidente venezolano Nicolás Maduro calificó este jueves de “acusaciones falsas” los cargos de tortura recientemente revelados en su contra y de su esposa, Cilia Flores, ante un tribunal federal de Estados Unidos.
Ambos comparecieron encadenados de los tobillos ante el juez Alvin K. Hellerstein para enfrentar una nueva acusación que amplía sus cargos iniciales de narcotráfico, imputándoles ahora el liderazgo de una campaña de represión patrocinada por el Estado que afectó a decenas de personas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses.
Durante la audiencia, Maduro se negó en dos ocasiones a declarar si se consideraba culpable o inocente, lo que llevó al juez a intervenir y registrar formalmente una declaración de no culpabilidad en su nombre.
Por el contrario, Flores adoptó una postura menos combativa y, tras confirmar que había leído el documento en español, se declaró explícitamente inocente ante la corte. Tras estos hechos, el tribunal reprogramó el inicio del juicio penal para el próximo 14 de junio de 2027.
De acuerdo con la nueva acusación de la fiscalía, Maduro presuntamente supervisaba de forma directa un sistema de violencia física y psicológica que incluía golpes y descargas eléctricas, llegando a recomendar métodos y monitorear el trato a las víctimas. Por su parte, a Flores, de 70 años y ex fiscal general, se le señala de colaborar activamente en el desarrollo de este aparato represivo y de haber ordenado de forma específica la tortura de personas seleccionadas.
La pareja presidencial permanece bajo custodia tras ser detenida en Caracas por el ejército estadounidense durante una incursión nocturna en enero pasado.
Previamente, ambos ya se habían declarado inocentes de los cargos federales por presunto narcotráfico y conspiración, un caso que sus abogados defensores han solicitado desestimar bajo el argumento de que gozaban de inmunidad soberana al ser el mandatario y la primera dama de una nación extranjera.

