La híper indiferencia
La inalterable búsqueda del yo, de la satisfacción perpetua por una esperanza inexistente.
Híper realidades
Román Sánchez Zamora
El sueño no es suficiente, las palabras de ánimo lo son todo, quiere entonces saber qué
preguntas vendrán, cómo preguntarán y cuánto tiempo queda a este suplicio
-Esto mejorará…
Es la fiel promesa diaria.
Es la promesa que se escapa de los labios, del sueño, de la esperanza…
-El mundo no está preparado para ti y tus ideas, no se por qué no fuiste como todos y ya
hasta tu casita tendrías.
La madre lo veía en silencio en las noches.
Los dos trabajos de Moisés eran suficientes para sus necesidades, pero él quería más, él
quería brillar e ir más allá que sus parientes y amigos.
Todos los días, viejos conocidos, algunas veces disfrazados de amigos mientras la noche y
parranda durara…
Nada era suficiente, quería volar, inspirarse en el extranjero como lo hizo la primera vez,
sin embargo, no ha vuelto a suceder.
El mundo, nuestro mundo cada vez está lejos de los orígenes y más lejos de los ideales,
lejos de todo, lejos del inicio, y más lejos de sus propios sueños, todo esto afecta.
Los días se han vuelto ajenos, pero siempre existe la chispa del nuevo día, la tierra y el
sueño que se pone como ideal, la visualización del decreto imaginario.