Nueva tendencia estética genera debate: inyecciones elaboradas con grasa de donantes para devolver volumen corporal
Por Daniela Garcia Romero.
- Inyecciones elaboradas con grasa de donantes buscan devolver volumen al cuerpo tras la pérdida de peso.
Una nueva técnica estética ha comenzado a ganar popularidad en Estados Unidos al utilizar tejido graso obtenido de donantes fallecidos para restaurar el volumen corporal en zonas como los senos, glúteos y rostro. El procedimiento ha despertado interés entre personas que, tras una pérdida importante de peso, buscan recuperar sus curvas sin recurrir a implantes o a una liposucción para extraer grasa de su propio cuerpo.
El tratamiento emplea un producto conocido como alloClae, desarrollado a partir de grasa humana donada y procesada bajo estrictos protocolos médicos para su uso en procedimientos de medicina estética. Su aplicación se realiza mediante inyecciones y suele durar menos de una hora, sin necesidad de anestesia general ni hospitalización.
Especialistas señalan que el crecimiento de este procedimiento está relacionado con el auge de medicamentos para bajar de peso, como los agonistas del receptor GLP-1, ya que muchas personas experimentan una pérdida considerable de grasa en distintas partes del cuerpo y buscan recuperar volumen de forma localizada.
Aunque los fabricantes destacan que el tejido donado pasa por procesos de selección, esterilización y conservación antes de su utilización, el origen del material ha generado un intenso debate ético y social. Mientras algunos pacientes consideran que representa una alternativa menos invasiva que otras cirugías, otros cuestionan el uso de tejido proveniente de personas fallecidas con fines estéticos.
De acuerdo con la empresa responsable del producto, miles de personas ya han recibido este tratamiento desde su lanzamiento comercial. Sin embargo, expertos consideran que el desarrollo de este tipo de procedimientos también plantea nuevas discusiones sobre los límites de la medicina estética, la donación de tejidos humanos y la creciente demanda de intervenciones para modificar la apariencia física.

