¡Regresan los comunistas!

¡Regresan los comunistas!
  • Publishedseptiembre 24, 2026

A mis sitios de red han llegado dos mensajes que anuncian unas campañas electorales agresivas, manipuladoras, orientadas a sembrar el miedo entre los electores.

Uno de ellos es un video donde un conferenciante pinta la situación de Cuba como el infierno en la tierra y alerta de que este es el camino que está siguiendo México: el camino al comunismo; la otra es una imagen con la fotografía de Fidel Castro en la parte superior y la leyenda: “El virus”; enmedio, la fotografía de López Obrador y el comentario: “Mutación del virus”; más abajo, la imagen de la presidenta Claudia Sheinbaum y el calificativo: “La nueva cepa”; al final de la imagen, una mano colocando un voto en la urna y la frase: “La vacuna”. El mensaje concluye con un imperativo: “Para que lo reenvíes a 5”.

Tanto en estos mensajes que recibí en mis cuentas de red, como en la “información” (¿) que sube a la red Derecha Diario, vinculado a las empresas de Ricardo Salinas, las palabras clave son: “comunismo”, “comunista” y el prefijo “narco”, para referirse tanto a la Presidenta como al gobierno y al partido en el poder.

Pero no es sólo este panfleto creado en Argentina por Fernando Cerimedo (hoy preso en Bolivia), dirigido por el español Javier Negre y apadrinado por el dueño de TV Azteca; es una estructura diseñada para estas campañas de desinformación, calumnias y manipulación que, además de utilizar granjas de bots, tiene a varios “periodistas” (¿) al servicio de la derecha.

Este proceso electoral es clave para México, se elegirán 17 gobernadores, se renovará la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, diputaciones locales; en Puebla se renovarán 217 ayuntamientos y se elegirán 26 diputados de mayoría y 15 de representación proporcional.

Quien tenga la mayoría en el Congreso de la Unión definirá en gran medida el rumbo del país en los próximos tres años, en tanto que los triunfos en la gubernaturas serán un indicador de la fuerza de cada partido en el país. Esto interesa a la derecha, sobre todo hoy que la columna que sostiene a esta corriente ideológica y política es la extrema derecha estadounidense.

De cara a este panorama electoral, es evidente que la derecha utilizará las mismas armas que ha usado en otros países de América Latina, como Honduras, Colombia, Bolivia, Perú, Ecuador, Chile y Argentina: una estrategia mediática basada en un discurso antigubernamental sustentado no en ideas o proyectos, sino en buscar y destacar los errores, reales o ficticios de la clase gobernante y acudir a los valores tradicionales de la familia, la moral y la religión.

La principal herramienta de esta estrategia es el uso de las redes sociales aprovechando el poder que tienen sobre todo en la población joven, el uso de granjas de bots que proyectan una imagen de mayoría y favorecen la multiplicación de los mensajes.

A través de los sitios de red más consultados, se difunden mensajes que pueden ser de dos tipos:

Unos que parten de un hecho real que se descontextualiza para anexar datos falsos o afirmaciones sin sustento real. Tal es el caso de la presidenta Claudia Sheinbaum que hizo el comentario de que en su vida universitaria alguna vez fumó mariguana; de este hecho una presunta periodista aseguró que la mandataria consume actualmente ese estupefaciente en Palacio Nacional.

Otro tipo de mensajes son los totalmente falsos que se presentan sin fuentes informativas reales, pero se difunden para hacerlos llegar al mayor número posible de electores.

A esto se unen mensajes cuyo objetivo es sembrar el miedo entre la población. En este sentido, se están usando los términos “comunismo” y “narcopolítica”.

Las palabras “narcopresidenta”, “narcogobierno”, “narcopartido” se utilizan para culpar al sistema de estar aliado con la delincuencia y por tanto, ser incapaz de brindar al pueblo la seguridad deseada.

Asimismo, se han resucitado los términos “comunismo”, “comunista” que a mediados del siglo pasado generaron las organizaciones de derecha y que en Puebla derivaron en enfrentamientos que llegaron al grado de provocar el linchamiento de trabajadores universitarios acusados de comunistas, enemigos de la religión.

Hoy se engloban en el mismo calificativo a los gobiernos de Cuba, Venezuela, Brasil, México. Votar por la izquierda es llevar al país al infierno comunista. Esto no sólo se repite en las redes sociales, sino también en los medios tradicionales en boca de lectores de noticias u opinadores vinculados con la derecha.

Es evidente que en estos meses preelectorales se arreciarán estas estrategias mediáticas para orientar el voto, porque este tipo de propaganda no propone, no plantea soluciones, ni siquiera ofrece datos reales y verificables.

El aporte de la izquierda

Los triunfos de la derecha en América del Sur y Centroamérica no sólo fueron fruto de esta estrategia; es más, esta campaña de manipulación necesita partir de los errores cometidos por gobiernos y partidos del amplio abanico de izquierdas que hay en el continente, principalmente la falta de consolidación de los programas prometidos por sus candidatos o el desprestigio de sus políticos.

México es clave para la extrema derecha estadounidense y cuenta con apoyos evidentes en la oposición. Panistas y priistas hay que han acudido a Washington a pedir el apoyo estadounidense; periodistas hay que destacan los reclamos y los calificativos del gobierno de Trump en contra del gobierno mexicano.

Sin embargo, hay situaciones dentro del partido en el gobierno que brindan a la derecha los pretextos para su campaña orientada a la manipulación del electorado. Para prueba dos botones: Morena ha designado como futura candidata al gobierno de Guerrero a una militante que hace unos años despotricaba en contra de López Obrador, en tanto que en Zacatecas, donde se frenaron las aspiraciones de otro Monreal, se designó a una política ligada al mismo cacicazgo monrealista que ha manejado a ese estado, primero afiliado al PRI, luego al PRD y hoy protegido por Morena.