Estados Unidos acusa a cinco vinculados con la inteligencia rusa por planear asesinatos de aliados de Ucrania
El Departamento de Justicia de Estados Unidos (DoJ) acusó formalmente a cinco hombres, presuntamente vinculados a los Servicios de Inteligencia Rusos (RIS), de financiar un complot para vigilar y asesinar a aliados de Ucrania y disidentes rusos tanto en suelo estadounidense como en Europa.
Todos los implicados se encuentran prófugos y enfrentan cargos por conspiración para financiar el terrorismo, delito que conlleva una pena máxima de 20 años de prisión. El fiscal general estadounidense, Todd Blanche, enfatizó que el deber de las autoridades es impedir que adversarios extranjeros desaten la violencia y el terror en el país.
La red criminal está liderada por tres miembros de alto rango del RIS, entre ellos un padre y su hijo de nacionalidad rusa. Yuri Khrameev, 63 años, es un ex-coronel de inteligencia, mientras que Kirill Khrameev, 27 años, opera como oficial del Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB).
El tercer integrante de alto nivel es Oemis Romagoza Durruthy, un ciudadano cubano de 35 años residente en Rusia, a quien Washington identifica como un miembro influyente de la diáspora cubana encargado de coordinar los ataques para la red de inteligencia rusa.
Los otros dos acusados son los cubanos Yaidel Delgado Suárez y Ángel Eduardo Castro, quienes presuntamente intentaron reclutar personas en Estados Unidos para vigilar y ejecutar a un destacado disidente ruso.
El pliego acusatorio detalla que, en un incidente separado, Kirill Khrameev contrató a un ciudadano estadounidense para asesinar a una persona en Lituania por «decir mentiras sobre Rusia». Por su parte, Yuri Khrameev ofreció una recompensa de 25,000 dólares para concretar dicho homicidio en Europa. Debido a estas acciones, el padre, Suárez y Castro enfrentan cargos adicionales por conspiración para cometer asesinato por encargo.
Ante las acusaciones, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, declaró ante los medios de comunicación que el gobierno ruso no realizará ningún comentario oficial sobre el caso hasta que la contraparte estadounidense presente pruebas creíbles y hechos tangibles que sustenten las acusaciones.

